viernes, 1 de mayo de 2009

Asunción de Isidoro Maza en el Juzgado de Paz


Hoy se cumple un nuevo aniversario del momento en el que el recordado Juez de Paz, Isidoro Maza, asumió el cargo por primera vez, tras imponerse en las elecciones ante el candidato de la Unión Cívica Radical, Luis Grieco.

Los comicios se celebraron el domingo 3 de abril de 1938 y Maza obtuvo 395 votos por el partido Unión Vecinal Agraria; tan sólo 9 votos más que Grieco. Tres años antes, Maza había sido electo para ocupar la suplencia del Juzgado de Paz, que se encontraba vacante. En la previa a ese acto eleccionario, el periódico Voz Allense describía a Maza, en su edición de del 5 de abril de 1935, como “joven aún, de condiciones y modalidades que lo acreditan como un buen muchacho puede llegar a ser una promesa de garantía y fiel cumplimiento del cargo si le llegara el momento de tener que actuar”.

Maza asumió su cargo por primera vez al frente del Juzgado de Paz el domingo 1 de mayo junto al nuevo Concejo Municipal, que fue presidido por Diego Piñeiro Pearson. Ejerció el cargo hasta 1984, ya que cada vez que se realizó una elección para cubrir el cargo, su lista fue la única que se presentó.

En su libro “Por las calles de Allen: Rescatando las huellas de la historia”, Mercedes Amieva Echenique de Boyé cuenta que:

“Isidoro Maza fue Juez de Paz durante 46 años. Nació en San Rafael, Mendoza. Su abuelo fue Tomás Maza quien se radicó en Allen en 1885 con su familia.

Don Isidoro concurrió a la Escuela 23 junto con los primeros alumnos del pueblo.

En 1938 el cargo era electivo; Don Isidoro ganó las elecciones y asumió como titular del Juzgado de Paz. Decía que sentía gran satisfacción cuando solucionaba problemas sociales o familiares, asistía a algún detenido o unía a tantas parejas. Fue un hombre serio, honesto, servicial.

Hizo de la justicia la razón de su existencia. En junio de 1984 se alejó de la función pública”.


Por su parte, María Inés Mariani, en su tesis de Licenciatura en Historia “Contribución al conocimiento de algunos aspectos de la historia de Allen”, indica que:

“La labor de Isidoro Maza no tuvo horario. Ante cualquier circunstancia era requerido como figura central; tantos años de esfuerzo nos hacen suponer que es uno de los funcionarios con más antigüedad acumulada en el país. Reflexión que fue corroborada por el propio Sr. Maza.

Su retiro fue acompañado de elogios y honores, tan merecidos por su intachable actuación”.